Haveces dejamos que los hombres nos hagan sentir que no tenemos derecho a tomar tanto de sus tiempo. Nos dejamos convertir en entrenamiento para lograr convencer los que deben invertir en nosotras. No nos damos cuenta que lentamente empezamos a tomar más interés en las cosas que les gustan a ellos y dejamos de cultivar nuestros propios intereses. Jamas se nos ocurre reclamar les que ellos no hacen lo mismo por nosotras.

Los hombres son rápidos para decirnos cosas dulces sin en verdad sentir las. Jamás e pensado que los hombres me decían cosas bonitas tan Solo por querer avanzar sus propios planes o peor por solo hablar. Nunca pensé que no podía tener confianza en un hombre que hablaba con migo todos los días, que me hacia sentir que en verdad me quiere conocer. Pero después de tantas veces de intentar hablar y conocer los, tantas veces de pensar que esta vez sí iba avanzar,ya no les tengo confianza en sus palabras. Han pasado demasiadas veces que ellos me han hecho sentir desechable y sin darme una explicación ya no se puede perdonar o justificar. Hací que esto es un mensaje para todos los hombres llenos de pura mierda, ya dejen de chingar con migo. Dejen de pretender, mandado me mensajes todos los putos días de la semana para solo dejar de hablarme (sin ninguna explicación) cuando ya estén conforme con la información que han aprendido de mi. Ustedes jamás fueron dignos para tomar tanto de mi tiempo y creo que ustedes mismos lo supieron. Haci que gracias por haber me hecho un gran favor en dejarme atrás. Por qué sola avanzaré más fuerte conmigo misma.

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It’s easy to judge and question the actions that many women take. It’s understandable to wonder why we are the way that we are. Before you try to dismiss us as “crazy” you have to remember that from a young age girls are taught to shrink themselves down to be accepted.

Social media and pop culture portrays women as overly emotional beings, so as we get older we start to worry when these emotions begin to show. We try to play things off, act like we aren’t hurt when really we are. We stop ourselves from reacting in the only one of two ways we’ve been depicted as. We refuse to be hurt and damaged women who cry over men. We exhale to control the rage that wants to boil over, hoping to avoid the role of the crazy female who is ready to slash a mans tires. Rather than to give into the expectations, we try to fool ourselves into believing that we are okay.

It’s not until later on when we can no longer keep up the charade that we end up breaking down to the only people we can truly be ourselves with. Our best friends and the relationships we have with our female sisters is nothing less than magic. It provides us with truth,honesty, and safety. We can be ourselves without fear of judgment. You can find yourself crying ,yelling, and laughing all in the span of a few minutes. They can handle us when weak men can’t. They have felt the same familiar struggles and know the importance of being allowed to feel.In a group of my female counterparts I have never felt the need to shrink myself down and for that I am forever grateful.